miércoles, 16 de marzo de 2011

sordera de entrecasa

Hola,hola.La vida tiene sorpresas.Muchas. La mayoría son como para brindar con un rico espumante de los nuestros. Algunas,claro,son para olvidar.Una de las lindas actividades de este año,que quise a toda costa dar inicio,fue animarme a ir a aprender a nadar.Con un poco de nervios arremetí con la cabeza bajo el agua,tal como Javier,el profe de Jeppener,me lo pedía.Lindísimo,tragué agua,intenté exhalar el aire x nariz,y salía como un torpedo hacia la superficie.Lo logré.Pero también,que mi oído izquierdo se llenara de agua y no escuchara más. No importa,gotitas,escucho la mitad y hasta pude dar clase.Otra clase y otro chapuzón y sordera completa.Al menos disfruté del agua.
Lo cierto es que ahora timbre,telefono y todo lo que avise que alguien se quiere comunicar(ni hablar de quienes golpean las manos o la puerta)con nosotros,me pasa desapercibido.
Juan(Molfese)dice que en unos cuantos días,más las gotitas de rigor y todo será un recuerdo.Bien,yo creo,pero tengo que aguantar hasta el finde y ver si sigo yendo a la pileta o suspendo por unos días.El domingo,baile y compañia.¿Qué será,será? Otro día te lo cuento