Volver.Volver a empezar siempre.Con ganas y sin ganas,también.
Escribir-dicen-es desahogarse.
Es compartir.
Es vivir.
Es ser yo misma,cuando me acuerdo de mí.
Y las palabras se vuelven caricias en los recovecos del alma.
Mi alma es tan bonita.Y joven.Y feliz.Y sonriente.Y comprensiva.E inquieta,perspicaz,auténtica.
Mi alma soy yo realmente,desnuda y sin complejos.
A veces me sorprendo,es decir, siempre me sorprendo sorprendiéndome de lo que soy y por lo común o no lo recuerdo,o lo olvido.
La chica,la niña,la mujer,la adolescente,la abuela,la escritora,la docente,la que soy.
Soy una maravillosa creación,una nota en el concierto universal.
Cuando vibro,todo el universo vibra de alguna manera.Y escucha mis cadencias, algún desajuste,algún compás nuevo,poético o no.
El refugio que encuentro es como el abrazo prolongado,la sonrisa plena,la delicia de un aroma.Saberse cuidada y protegida es lo que me energiza y retroalimenta.
Así se vuelve a repetir una y otra vez el sustento vital.
Amén.
domingo, 10 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario